Presentamos nuestra Memoria de actividades 2025 con el deseo de rendir cuentas, un año más, del trabajo realizado y del compromiso compartido que sostiene nuestra misión. Durante este año hemos acompañado a muchas personas migradas en situación de vulnerabilidad que llegan buscando seguridad, oportunidades y un futuro digno. Detrás de cada cifra hay rostros e historias marcadas por el desarraigo, la incertidumbre y, al mismo tiempo, por una admirable capacidad de lucha y superación.
Durante el acto, la coordinadora de la entidad, Maru González, puso el acento en la defensa de la dignidad humana y en la necesidad de seguir construyendo una sociedad más acogedora y fraterna, haciendo referencia a las palabras pronunciadas recientemente por el papa León XIV que conectan profundamente con la misión de la Fundación: “Ningún pasaporte añade humanidad y ninguna frontera puede abolirla”.
En 2025 Red Íncola ha acompañado a 7.443 personas en Castilla y León, de las cuales 4.145 acudieron por primera vez a la entidad, buscando apoyo. En el ámbito laboral, 265 personas accedieron a un empleo gracias a los programas de inserción de la entidad. Además, 981 personas adultas participaron en acciones formativas, destacando los itinerarios específicos de empleo, que alcanzaron una tasa de inserción del 80%. Asimismo, el proyecto “Café Solidario” ha tomado un impulso acompañando 60 personas en situación de calle con nuevas actividades. La atención a la infancia y la juventud también ocupó un lugar destacado en la actividad de la organización.
Durante el pasado año, 816 niños, niñas y jóvenes participaron en diferentes programas, mientras que las becas escolares impulsadas por la Fundación ayudaron a 45 familias, favoreciendo la igualdad de oportunidades en el ámbito educativo. En la presentación se destacó también la importancia de los proyectos europeos, que representan el 11% de sus ingresos y permiten reforzar programas ya existentes como la participación de la juventud, además de impulsar nuevas iniciativas de innovación y mejora técnica.
Entre los hitos del año figura el traslado del Centro Intercultural “Calor y Café” al Centro Integral en el barrio Rondilla, una reorganización que ha permitido consolidar un espacio abierto a la diversidad y al encuentro ciudadano.
La hospitalidad como acogida en el programa de vivienda
De forma especial durante la presentación se habló de la experiencia del proyecto de Hospitalidad. Uno de los pilares de la acción de Red Íncola ha sido el acceso a una vivienda digna y el acompañamiento comunitario. En el 2025 Red Íncola facilitó alojamiento temporal a 61 personas en Valladolid y abrió un nuevo espacio de acogida en León.
Lola San José, trabajadora social, explicó “en lugar de un alojamiento “tradicional” donde están las personas alojadas y los técnicos de la entidad, entra un tercer actor que es el voluntariado como comunidad que acoge”. Red Íncola cuenta con cuatro comunidades de hospitalidad: la parroquia de San Pío, en el barrio vallisoletano de Girón, por la que pasaron seis familias, un total de 13 personas, y que cuenta con un grupo de siete voluntarios, incluido su párroco; por otro lado, la comunidad de La Victoria acogió a cinco hombres solos en “situación de calle”, migrantes y la mayoría jóvenes; Y dos comunidades religiosas, las Religiosas de María Inmaculada en Valladolid, que acogieron en su residencia a 5 mujeres jóvenes, y desde el mes de septiembre las religiosas Vedrunas, en el centro de León, que también comparten su vivienda y su vida con mejores solas o familias que necesitan ese acompañamiento por un tiempo.
Con los testimonios de Conchi, voluntaria y Aura Rosa participante acogida en vivienda, fueron testigos del calor humano y como cambia el proceso de integración cuando se tiene el apoyo de vecinos y vecinas, en este caso del voluntariado, que está atento a las necesidades, se preocupa por cómo estás o te pone al día de las novedades del barrio.
Una red sostenida por el compromiso social
La labor de Red Íncola cuenta con el respaldo de una amplia red de voluntariado. En 2025 participaron 259 personas voluntarias, casi la mitad de ellas jóvenes de entre 16 y 24 años, un dato que la entidad considera especialmente esperanzador para garantizar el relevo generacional del compromiso social.
También hubo tiempo para agradecer el apoyo de las entidades del Patronato, las organizaciones colaboradoras, el equipo profesional, las personas voluntarias, socios, donantes y medios de comunicación.
“A pesar de los discursos de rechazo que a veces hieren la dignidad de las personas migrantes, esta memoria es un testimonio de fortaleza y esperanza. Seguimos convencidos de que una sociedad más justa y fraterna es posible cuando reconocemos el valor infinito de cada vida”
Ver y descargar la memoria 2025 de Fundación Red Íncola: