Sueño de colores: un verano para imaginar el planeta que queremos

Un total de 45 niños y niñas han participado en el campamento urbano de verano «Sueño de colores» de Fundación Red Íncola donde el juego, el aprendizaje y la convivencia intercultural se han unido para construir un planeta ideal.

¿Qué tendría nuestro planeta ideal? ¿Cómo sería un mundo en el que todas las personas pudieran sentirse acogidas, seguras y felices? El universo se ha convertido en el escenario de las actividades del campamento que se ha desarrollado en Delicias, del 29 de julio al 17 de agosto, y en Rondilla, del 29 al 31 de julio, en dos turnos, facilitando que más niños y niñas pudieran disfrutar de esta experiencia.

El campamento urbano de verano de Red Íncola combina ocio, aprendizaje y convivencia a través de una programación muy variada: gimkanas, juegos cooperativos, manualidades, actividades de expresión y creatividad y propuestas relacionadas con el universo. A primera hora, los niños y niñas participan en un espacio de apoyo educativo, pensado para reforzar competencias básicas, mejorar el idioma y consolidar aprendizajes que les permitan afrontar el próximo curso escolar con mayor confianza. Después llega el momento de jugar, crear, compartir y descubrir. También se habló del eclipse solar para que pudieran observarlo de forma segura.
Los viernes, además, el campamento se traslada a la piscina, convirtiéndose en una oportunidad para disfrutar del verano, relacionarse con otros niños y niñas y acceder a actividades de ocio que no siempre están al alcance de todas las familias. Este campamento urbano está especialmente dirigido a niños y niñas de familias migrantes, muchas de ellas recién llegadas, que se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad y no disponen de recursos suficientes para acceder a campamentos y otras actividades de ocio durante las vacaciones escolares.

“Queríamos que cada participante aporte sus ideas y experiencias, imaginando un planeta a partir de lo mejor de aquí y también de cada uno de sus países de origen, así hemos descubierto diferentes culturas y hemos aprendido sobre nuestro mundo y el espacio”

Para Fundación Red Íncola, garantizar espacios de ocio inclusivo, seguro y educativo es también una forma de acompañar a la infancia y favorecer su bienestar, su participación y su integración. El verano puede ser un momento de descanso, pero también una oportunidad para seguir aprendiendo, hacer nuevas amistades y sentirse parte de una comunidad.

El voluntariado también forma parte de la aventura
“Un planeta ideal” no se construye en solitario. El voluntariado ha sido una pieza fundamental del campamento, especialmente la participación de jóvenes que han dedicado parte de su tiempo a acompañar, jugar y aprender junto a los más pequeños.

Entre las colaboraciones destaca la del grupo de La Salle Joven Valladolid, cuyo voluntariado se ha sumado a esta aventura de verano, participando también de forma activa en la programación de las actividades.

Porque, al final, el planeta que han imaginado los niños y niñas tiene mucho que enseñarnos: un lugar construido con lo mejor de cada cultura, donde todas las personas tienen un espacio, donde compartir es más importante que competir y donde nadie se queda fuera.

Financiado por Fundación Mutua Madrileña y el Ayuntamiento de Valladolid.

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